Paseo los Próceres: león de fauces secas

Caracas Inaccesible Paseo Los Próceres

Paseo los Próceres: cerca al Monumento a los Próceres, a los pies de un enorme paralelepípedo de mármol travertino, una hilera de leones espera con sus fauces sedientas. Con la caída de la tarde, el agua corre a borbotones, a través de sus bocas abiertas, mientras muere otro día en Caracas. 

Juan Pueblo, un ave trina al atardecer

Caracas Inaccesible Juan Pueblo

Ángela León Cervera

Los Próceres. Cae la tarde y los caraqueños se abocan a una de las costumbres de la ciudad: dar una caminata o un paseo en bicicleta alrededor del Paseo Los Próceres. Como antesala al complejo, cuatro colosales piezas de mármol te dan la bienvenida, y sobre ellas, sendas estatuas de bronce reflejan las imágenes silentes de los héroes de la patria.

Sin saber exactamente el por qué la fisionomía de los héroes de la izquierda luce más fornida, más briosa; mientras los patriotas que acompañan a Bolívar desde el lado derecho parecen más lánguidos y estilizados, contemplamos con admiración a cada uno de ellos y vemos, con gracia, cómo las aves vuelan con un cielo despejado de fondo, entre las piezas de mármol travertino talladas con imágenes de las batallas que sellaron la independencia de Venezuela.

Un dulce trinar nos hace voltear la mirada y allí, sobre la cabeza de Bermúdez, el patriota nacido en Cariaco y conocido por todos con el mote de Juan Pueblo, un pajarito despide la tarde, mientras los rayos del sol perfilan los relieves del Ávila, al fondo de todo el conjunto.

Un pajarito, que con su canto suspende el ruido del tráfico circundante y que casi compite con su trinar con el sonido del agua fluyendo a borbotones de las fauces abiertas de los leones, que refrescaban aquella tarde de domingo.